Entrevistamos a Tamara García Iglesias, directora de Las locas del ático

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Entrevista Tamara García Iglesias
ENTREVISTA TAMARA GARCÍA IGLESIAS – POR SU OBRA LAS LOCAS DEL ÁTICO

El pasado jueves tuve la gran oportunidad de poder entrevistar a una directora cuya obra, Las locas del ático, está como una de las candidatas a poder ser elegida como Mejor cortometraje en los Premios Goya a falta que se nos revelen el listado de nominados.

Se trata de Tamara García Iglesias, nacida en Lasarte en 1978. Con una “amplía” experiencia en el mundo del cine y en los festivales, puesto que fue directora del Festival Internacional de Cortometrajes de Aguilar de Campoo además de dirigir otras obras como Zarata o El cuerpo de la mujer sin sombra además de producir Las hijas.

Sobre las Locas del ático se trata de un cortometraje de 15 minutos dónde se nos muestra un casting analógico dónde se nos representa la locura a través del cine mudo y más concretamente centrada en la mujer y en su propio cuerpo. Si tenéis ganas de verla está disponible a través de la suscripción de Filmin y os dejamos el enlace para que podáis verlo.

Sin más os dejamos con la entrevista, no sin antes agradecer que nos cediera parte de su tiempo para poder hacerla realidad.

  • El cortometraje dura unos 15 minutos y que a nivel visual me ha parecido impactante o contundente en varios puntos, sobretodo debido al material fotográfico que se ha usado para el mismo además de los mensajes que se transmiten en algunos puntos como por ejemplo

En 1862 el doctor Charcot es el director del hospital La Salpêtrière. Inventa una de las enfermedades más fascinantes de la historia de la medicina: la histeria junto a un catálogo de fotografías de estas mujeres.”

Cuándo iniciaste este proyecto ¿qué pensaste al ver esta documentación? Al ver, como mujer, como se experimentó con las pacientes

Yo empecé el trabajo justo con esas fotos, no recuerdo que estaba buscando en la web y apareció una de esas fotos. Charcot hizo dos libros repletos de fotografías que presentó como documentos científicos para probar la existencia y el proceso de la enfermedad de la histeria.

Tras ver una de esas fotos me parecía, sin ningún contexto y sin ningún conocimiento salvo por la enfermedad propiamente dicha, que se trata de una mujer haciendo de santa. Esto dura solo un momento y de repente me encuentro que es una de las páginas del libro.

En un primer momento no tenía la información sobre el doctor Charcot, que hay un hospital que todavía existe que es un manicomio dónde iban todas aquellas personas con problemas y aunque conocía que había un momento en la historia de la medicina dónde se ubica esta enfermedad pero lo que me sorprendió es que un médico científico recurriera a la fotografía como una prueba científica de que una enfermedad existiese preguntándome como lo hace.

Pensaba que era como un catálogo de fotografía dónde se mostraban 120 pacientes con los mismos síntomas hasta que ves que en los pies de las fotos te van explicando las fases y me pregunto si estaba con la cámara preparada en todo momento.

Y en ese momento entiendo la situación. Cuándo el doctor llega al hospital, un “almacén” de personas con problemas psicológicos en el amplio sentido de la palabra, observa que hay más mujeres que hombres y que hay ciertas mujeres que para él presentan una sintomatología común y de ahí deriva su necesidad de definir que se trata de la histeria y que es una enfermedad exclusiva de las mujeres, que consta de cinco partes y que va a probar. Tras esto crea lo que el denominaba la “sesión de los martes”, invita a amigos y colegas médicos y científico y frente a todos en el anfiteatro provoca a la enferma las distintas formas que él cree o piensa que tiene la histeria. Para eso usa el éter, la hipnosis o las descargas eléctricas para estimular estas reacciones.

A mí lo que me fascina es lo “cerca” temporalmente hablando, finales del siglo XIX y que todo el imaginario de la histeria, es decir, hay una forma de convertirse en loca muy visual que el cine ha repetido en varias ocasiones, eso sí que ha llegado de forma actual a la cinematografía. Ahora sí que hay más variedad a la hora de crear personajes representando a los trastornos mentales de manera cercana a la realidad. Pero en este caso Charcot lo que hace es que mediante su iconografía, una forma de representar la enfermedad, lo hace sin plantarse, sin preguntar a la enferma, sin plantearse si realmente tiene razón o no… sino ya demostrando que tenía razón.

En este punto empiezo a pensar que similitud hay entre Charcot y la dirección cinematográfica de actrices y actores cuando estas escribiendo personajes representando la realidad. Cuándo estamos escribiendo personajes no podemos evitar pensar que estamos representando de una forma libre sin pensar que la imagen cinematográfica tiene un poder social, genera un imaginario, dónde en el caso de la histeria o una persona histérica todavía es un insulto.

Siendo un punto que más me fascinaba la similitud de la creación de un personaje sin preguntar al cuerpo del personaje, en este caso relacionado con la primera parte de Locas del ático dónde me centro en el cuerpo de las mujeres aunque se puede extrapolar a otros tipos, y que me hizo pensar esa deuda que tiene el cine con respecto “al cuerpo de la mujer” entendiendo que aunque es ficción pero si en estos momentos sabiendo el poder que tiene la iconografía cinematográfica si hay algún tipo de responsabilidad con ello.

  • Con toda esta información me sorprende bastante que hayas podido condensar toda esta información en una obra de apenas 15 minutos ¿Cómo ha sido este proceso?

Desde un principio lo corté con conocimiento, ya que claramente la obra es mucho más larga. Estoy satisfecha con el trabajo final ya que hay tres bloques bien definidos: una cuestión literaria con Margueritte Duras hablando de un encuentro que tuvo con la CAM, otro que es contar el invento de la histeria o como se empiezan a representar las primeras fotografías que hay de “locas” junto al primer archivo de ficción de locas pertenecientes del cine mudo de los años 20 y 30 y luego está una reflexión sobre cómo “renacemos” con otro cuerpo” que no es el enfermo.

Cada parte era mucho más larga, más enrevesada, expresiva o son más “regodeantes” o más recreada. Pero con el conocimiento que tengo de festivales, en la programación de cortos y demás, la duración del trabajo es muy importante.

  • Personalmente a mi me sorprendió en esta muestra como se representan a mujeres, que podrían ser como mi madre, siendo mostradas como enfermas y más cuando en cierto punto del corto se menciona

Las mujeres compiten por ser las modelos elegidas para esas fotografías

En mi caso me resulta curioso cómo se trataban a estas pacientes en dicho momento

Si, es como un conocimiento adquirido por la mujer para tratar con el hombre o con la masculinidad más que con el nombre. Todo esto no lo digo yo sino lo dice Froiz, que fue invitado a estas “reuniones de los martes” y cuando Charcot le escribe una carta para conocer su opinión sobre la sesión.

Froitz en su infinita controversia le dice “hombre, a mi me ha parecido más una expresión artística, que una expresión artística” diciéndole más o menos que no sabe si es consciente de lo que estas acciones generan sobre las enfermas porque imagínate estar en un maniconmio, con un gran número de personas pero siendo como un objeto olvidado… y que cuando llega un señor y elige a varias entre las que está ella dónde la atención recibida y que sientas que te ven o me están prestando atención lo que genera en estas mujeres es el deseo de representar aquello lo que el otro necesita siendo la única manera de recibir atención.

Esta competencia no es nada extraño para las mujeres actualmente en cualquier ámbito. La competencia es algo instaurado de manera profunda, no solo con otras mujeres, sino también en el ámbito cinematográfico dónde gracias a las “cuotas”, en un principio, dónde gracias a estas muchas historias están siendo contadas pero dónde en un principio antes de que existieran era prácticamente Los juegos del hambre dónde supuestamente gana el mejor, pero que luego era una cuestión más de trayectoria en dónde las mujeres no las tenían sintiéndose como si esto fuera un “juego amañado”.

Entonces esa atención recibida por ese médico, que era la “autoridad”, lo que provoca en las mujeres es que “pelearan” por ser la “mejor catatónica”. Y entonces esa atención perversa y ese poder, dónde para las pacientes era un “escape” del anonimato y de la invisibilidad era ser la mejor enferma.

  • Aunque ya has mencionado un poco sobre ese “techo” de cristal sobre por ejemplo la requerida trayectoria para poder competir con otros. Me gustaría preguntarte si toda esta visión “masculinizada” en su momento dónde debías “demostrar ser la mejor” se sigue manteniendo a día de hoy con la mujer y ya dentro de la dirección o de las producciones. Ya sabemos que a día de hoy por suerte ya hay muchas más oportunidad para que las mujeres puedan contar también sus historias. ¿Pero hasta que punto esas visiones pueden verse influenciadas, por una visión masculinizada?

Yo pienso que las mujeres hoy todavía no tienen las mismas posibilidades. Yo creo que ahora, gracias a la Ley de Cuotas, en la cual hay una exigencia de que ciertos proyectos dirigidos por mujeres salgan adelante ahora se está empezando a esbozar distintas realidades.

Otra cosa es que tú te identifiques con esas realidades narrativas porque claro nos falta muchísima historia, toda la otra parte. Entonces yo pienso que aún hoy sigue planeando sobre nosotros que lo que debe primar es la excelencia del proyecto, que el proyecto que salga sea el mejor. Cuando en la trayectoria cinematográfica o artística o plástica no ha sido así. Nosotros hemos visto pelis malas toda la vida, no ha primado el concepto de excelencia siempre y sin embargo cuando se ponen adelante las cuotas hay una injusticia clara, porque es imposible que de 100 solo haya 3 mujeres, y empieza a salir el discurso de la excelencia dónde debieran primar los mejores proyectos.

Y en el momento en que indagas como está construida la industria cinematográfica, si estamos hablando de la industria y no de una película como una expresión artística, la excelencia no es un punto decisivo… por eso seguimos viendo pelis malas. Hay muchísimas cosas que se hacen pero que de excelencia tienen poco.

Entonces creo que a las mujeres todavía nos queda hacer mal las cosas, no tener esa presión de ver todo como si fuera nuestra única oportunidad y que pudiera ser una sentencia. Nos queda esa parte de que también podemos ser fallidas. Hacer una película es difícil, es un privilegio. Todavía nos queda esa parte de acceder a la narrativa y a la historiografía de una forma mucho más relajada, dónde no haga falta cumplir esa sensibilidad femenina que nos han impuesto dónde contamos una parte de una historia y dónde no me tengan que interesar ciertos temas o siempre hablar de lo que a ti te parece que tengo que hablar.

Nos queda liberarnos de esa aprobación y claramente en la industria cinematográfica existe esta aprobación y aprueba lo que considera que es rentable, hábil, útil… Debemos entender que la industria cinematográfica en sí no es justa, no trabaja con los mejores proyectos, presupuestos… y tener todo esto presente te da una clara visión de que las mujeres no tenemos una clara trayectoria cinematográfica como los hombres, por eso también esa labor feminista de poner en el expositor las mujeres que no han sido nombradas en su momento para tener una genealogía.

Es por eso que las cuotas son muy importantes y cuándo surgen discursos contrarios pueden ser muy perversos ya que es como negar como funciona una jerarquía, un establishmen… Solo hay que ver las voces que han sido “silenciadas” cuando hace pocos años se ha revelado a Alice Guy Blaché, que fue coetánea de los hermanos Lumiere.

Negar que sean necesarias las enmiendas con respecto a lo que nos falta a nivel de cinematografía… ya que más adelante se tendrán que incluir otras muchas voces que son súper necesarias, es decir, que África como continente le falte tanto por contar a nivel de cinematografía porque no tiene el privilegio económico a nadie le suena raro. Y todavía falta medio mundo por contar. ¿Cuántas veces hemos visto representada la Segunda Guerra Mundial?

Esto tiene que ver con la persona que cuenta, es tan sencillo como eso. Si yo no he tenido esa experiencia puedo ficcionarla pero nada más.

  • Regresando al corto, todo lo que ha dado origen a ella, al final estas mujeres sufrieron bastante con este tipo de experimentos. En primer lugar se puede observar que Charcot no buscaba una explicación sino que intentaba representar lo que es la histeria de manera similar como lo hacía Victor Frankenstein en su obra, mostrar a una criatura e intentar mostrar sus supuestos avances. Ante todo esto… ¿Considera que todo esto sirvió para algo a nivel científico?

Yo pienso en esas mujeres que formaron parte del estudio y en esos años y a ellas les sirvió para obtener la atención. Eso quieras que de una “forma macabra” mejoró sus vidas. Porque no hay nada más doloroso que la invisibilidad, que te desconozcan.

Entonces yo pienso que en ese momento, atendiéndonos al contexto europeo, en el que hay como una especie de desvelación del ámbito científico. Esa especie de pruebas increíbles, de científico loco.

Debemos tener en cuenta que este estudio es coetáneo a los circos de los “freak”, es la época de las exposiciones universales dónde traen indios de las zonas indígenas o esquimales para mostrarlos. Los muestran como de primitivismo, es la parte dónde empieza a aparecer o popularizarse la enfermedad. Hasta ahora las enfermedades era una cosa como dejarlas ocultas, de ahí el título de Locas del ático. Sobretodo en el caso de las clases menos pudientes ya que para aquellos que pudieran costeárselo podían ir a los balnearios.

En este momento en el que de repente el experimento científico cobra una especie de curiosidad popular, que empieza a haber una especie de fascinación por lo “freak” obviamente no cualquier atención no es válida pero si que empieza a haber registros de la “deformidad” entendida como la “no normalidad” y eso para mí siempre es positivo. Aunque fuese perverso y macabro el interés siempre es positivo porque recién ahora podemos observar el pasado y ver lo que éramos y no hace tanto que éramos esto.

Incluso aún hoy cosas como el racismo, el machismo tienen que ver con una visión dónde siempre hay algo que está bien y hay algo que está mal dónde lo que está mal empeora lo que está bien. Entonces me parece que, retrotraernos a esto y mantenerlo fresco en ese acto macabro y absurdez dónde traían a gente de la Patagonia para mostrarlos… esa especie de deshumanización me parece muy clara que no la tengamos tan ajena a nuestra historiografía porque fuimos esto.

Entonces creo todo lo que sufrieron las pacientes sirvió para tener un primer registro, ya que el cine es otro de los primeros experimentos que aparecen en ese momento. Sirve para mantener el registro de cuando fuimos esto siendo algo muy importante y más cuándo se representa algo no normativo como se puede ver en las Locas del ático y poder extrapolarlo con la actualidad.

  • Y siguiendo con la actualidad me gustaría hacer mención a esos medios de manipulación que usaba el doctor Charcot y su “grupo”. ¿Siguen vigentes esos medios de manipulación transformados?

Yo pienso que sí, está transformado. Creo que las mujeres seguimos teniendo la necesidad de la atención, no todas claramente, esa necesidad de que te consideren mejor y esa necesidad de validación. Porque debemos darnos cuenta de que todas las estructuras que hay sobretodo en el cine son masculinas, son estructuras que reflejan una importancia a algunas cosas sobre otras, se genera una forma de trabajar y aunque nosotros intentamos introducirnos ahí como podemos, para hablar de lenguaje, pero todavía nos queda mucho por construir y creo que esa atención sigue vigente.

Es decir, hablando por mí, es como que tengo que hacer en esta estructura perversa para que con el tiempo gane la confianza para empezar a pensar como lo haría yo y para eso debes comprender bien la cabeza del otro. Yo pienso que esa influencia, esa presión, sigue vigente.

  • ¿Cuál sería el siguiente paso de todo esto, a tu visión, como podemos mejorarlo y dar una vuelta a la situación?

Yo pienso que hacer es una resistencia, el seguir haciendo hará que salgan cosas mejores o peores en el sentido como de la expresión más cercana a lo que uno es capaz de lo que nos proponemos a su resultado.

En este punto toca atender al cinismo, a la frustración, a un montón de cosas que forman parte de todas las profesiones del mundo. Por eso la resistencia dónde, pongo el ejemplo de algunas de mis compañeras, no reciben la atención o los recursos no son los que merezcamos pero a pesar de eso seguimos haciendo y lo más honestamente posible a nosotras.

En realidad pienso que hay que seguir haciendo independientemente de que sepas jugar bien al juego o si eres un desastre porque en ese hacer a algo llegaremos, no como individuo sino como masa de hacer. Por eso pienso que el siguiente paso es seguir haciendo sin pensar mucho, sin tener esa especie de bola interna que nos juzgue éticamente de manera constante.

Para eso toca asumir los resultados entiendo que hay veces que nos saldrá mejor o peor y todo lo que eso genera.

  • Por último justamente en la parte final de Locas del ático se nos muestran varias escenas de una mujer dónde un cura le arranca el corpiño y diversas escenas dónde una mujer está como una especie de “éxtasis”. En esta parte hay una parte concreta que no puedo negar que se me encoge el corazón dónde se ven unas manos que parecen estar agarrando algo con la imagen además observando como una puerta. ¿Podrías decir el mensaje que se trataba de transmitir con respecto a esa parte?

Esa parte, que tiene que ver sobretodo con las partes del cuerpo en las que se representa las partes de la mujer, una de las cosas que más me interesó fue que cuando buscabas imágenes de mujeres locas en el cine hay una parte que es esta especie de éxtasis dónde se muestra a la mujer con los ojos mirando para atrás siendo este uno de los ejemplos más representados de la locura. Este acto tan “místico” me parece una forma de entender la expresión de la locura como algo divino.

Esa parte que para mí tiene que ver con la comunicación de las partes, esa forma de expresar la locura y esa puerta final de salida de. Momento que se menciona en el corto como la salida de ese cubículo de 1920-1080, esta caja de tele, para salir de esto esta es la puerta. Para ello hay una serie de instrucciones dónde se destaca que primero se hace un cuerpo, luego se hace un texto, luego nos vestimos de hombre… una especie de formulario de cómo se sale de esta cajita que nos han puesto.

Para ser el mensaje final de “como salimos de estas cajitas” de esas mitad de pantallitas, de esa forma en la que solo te salgan los ojos, la boca… siendo este el mensaje dando esta solución de cómo se sale según esta visión.

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