ANÁLISIS DRYWALL EATING SIMULATOR – UN JUEGO EN EL QUE TENDREMOS QUE ACABAR CON LAS PAREDES PARA ACABAR CON NUESTRO ESTRÉS

A lo largo de los años, hemos sido testigos de grandes entregas que han aterrizado en nuestras consolas para cambiarnos la visión sobre ciertos asuntos que los han terminado convirtiendo en juegos de culto. Luego, hay otros títulos que se quedan en la memoria de todos los jugadores por lo que han hecho sentir al jugador al disfrutar de él, sin conseguir un cambio de mentalidad una vez completado. Y por último, hay juegos que llegan para irse de la misma manera, sin dejar nada memorable por el camino.
Precisamente en este último apartado podríamos incluir a Drywall Eating Simulator, un juego en el que la historia se divide en cuatro situaciones diferentes del día a día mientras nos zambullimos en una especie de simulador de la vida cotidiana para que alguien extraño consiga sacar las conclusiones necesarias para su experimento. En cierta manera, ya la idea no es buena, pero lo mejor está aun por llegar. El juego consiste principalmente en completar cada situación impidiendo que el estrés se haga con el control de nuestro cuerpo. Para ello, la manera que han ideado es comiéndose las paredes de la simulación.

La idea es loca pero la jugabilidad aun más
Lo que has leído al final del anterior párrafo es cierto, en Drywall Eating Simulator nuestra misión será acabar las diferentes situaciones que nos presentan sin sufrir estrés máximo. Y como por arte de magia, las paredes son las elegidas para aportarnos esa liberación. Es algo bastante extraño, a medida que vamos completando los diferentes recados, nuestro personaje tendrá la necesidad de acabar con una de las paredes antes de caer ante el descontrol absoluto debido al alto nivel de estrés.
Por lo demás, el juego no tendrá mucho que aportarnos, ya que los recados serán bastante sencillos de completar. No habrá puzles que realizar ni nada que nos pueda hacer la experiencia algo más entretenida. En resumidas cuentas es un juego en el que tendremos que andar por diferentes lugares hasta conseguir salir del mismo sin sufrir estrés. No hay más.

Un bajo nivel de ambición que se ve reflejado en su apartado audiovisual
Drywall Eating Simulator es de esos juegos en los que te das cuenta de que la idea de por sí es loca, pero lo más importante es que no han tenido la ambición necesaria para conseguir sacar un título que por lo menos sea entretenido de jugar. Y eso es algo que se refleja en su apartado audiovisual. En lo respectivo a lo gráfico, estamos ante un título que contiene los marcados gráficos de simuladores que contienen poca calidad gráfica y un apagado tono en su paleta de colores. Por otro lado, la banda sonora es floja, aunque es de lo poco que se puede salvar, sigue siendo de un nivel inferior a la media.
En resumidas cuentas, es un juego que deja mucho que desear. Al final, estás vendiendo un producto que no hay por donde cogerlo. La idea no es buena, la ejecución es aun peor y para colmo, su duración y jugabilidad es bastante simple y corta. No es un juego que tenga errores técnicos, pero es que ni eso consigue salvar lo que Drywall Eating Simulator nos intenta vender. Para nada recomendable.
Puntos Positivos
- La banda sonora se puede salvar
Puntos Negativos
- Un apartado gráfico muy mejorable
- La idea en sí no es muy entendible
- No está doblado al español
- Hay mucho trabajo por hacer para que sea mínimamente entretenido

